Llevo varios días intercambiando con diferentes personas, amigos,as y colegas sobre los hábitos. Desde diferentes ópticas: la psicológica, la jurídica, la humanista, la conductista, la filosófica…

La mayor parte de las decisiones que tomamos a diario pueden parecernos producto de una forma reflexiva de tomar decisiones, pero no es así. Son hábitos, son pilotos automáticos, inercias a menudo consentidas y que, aisladamente poco valor tienen, en cambio unidos generan una verdadera identidad comportamental y una fachada de nuestra personalidad.
Algunos hábitos tienen el poder de iniciar una reacción en cadena, cambiando otros hábitos a medida que se instauran en la vida de una persona o en una organización. Es decir, algunos hábitos importan más que otros para rehacer los negocios y la empresa. Son «hábitos básicos»: son los hábitos que más importan, aquellos que, cuando empiezan a cambiar, desplazan y rehacen otros patrones. Recuerdo a un directivo que en una sesión de coaching se reconocía por un nuevo hábito relacionado con su equipo y cómo había generado un movimiento positivo en s equipo.
Estos hábitos en los managers guían no sólo su rendimiento, sino también el de su empresa. Si nos concentramos en cambiar y en cultivar los hábitos esenciales, podemos producir cambios generalizados. Sin embargo, identificar los hábitos básicos es engañoso y dificultoso. Para descubrirlos se ha de saber dónde se tiene que mirar.
Detectar los hábitos básicos significa buscar ciertas características. No siempre lo podemos hacer solos.
Los hábitos básicos ofrecen lo que conocemos dentro de las referencias académica como «pequeñas victorias». Ayudan a que florezcan otros hábitos creando nuevas estructuras y establecen sistemas de trabajo en los que el cambio se vuelve contagioso. Los pequeños triunfos son justamente lo que parecen y forman parte del proceso en que los hábitos básicos crean cambios relevantes.
Un gran número de investigaciones han demostrado que los pequeños triunfos tienen un poder enorme, una influencia desproporcionada para lo que son los logros de las propias victorias. Cuando se ha logrado un pequeño triunfo, se ponen en marcha las fuerzas para lograr otro pequeño triunfo. Los pequeños triunfos alimentan cambios transformadores elevando las pequeñas ventajas a patrones que convencen a las personas de que pueden lograr cosas aún mayores.

Uno de mis clientes desarrolla la potestad para tomar pequeñas decisiones sobre su entorno de trabajo y cómo mejorar el servicio al cliente. Diseñaron sus propias normas y sus propios horarios (atendiendo al bien común). A los dos meses, la productividad del centro piloto había aumentado un 20 %. Los equipos hacen pausas más cortas y cometen menos errores. Dar la oportunidad a los empleados para que sientan con el control ha hecho aumentar notablemente el grado de alto rendimiento en sus oficios.

«Lo que realmente destacaba mi equipo es que los empleados carecían de instrucciones claras respecto a cómo manejar los puntos de inflexión: una rutina para que siguieran adelante cuando sus músculos de fuerza de voluntad empezaban a flojear» me decía un gerente. Así que la compañía desarrolló material de formación nuevo.
En Resumen
 
Sabemos cómo desmenuzarlos en partes y reconstruirlos según nuestras especificaciones. Sabemos por qué la gente come menos, hace más ejercicio, es más eficiente en su trabajo y tiene una vida más saludable. Transformar un hábito no siempre es fácil o rápido. No siempre es sencillo.
Ahora sabemos por qué surgen los hábitos, cómo cambian y cuál es su mecánica de funcionamiento.
Pero es posible. Y ahora sabemos por qué y para qué. Por desgracia, no existe una serie de pasos específicos que nos garantice que a todos nos funcionará. Sabemos que un hábito no se puede erradicar; sencillamente, se ha de sustituir desde la profundidad del ser.
Normalmente, esa creencia solo surge con la ayuda de un grupo, de un buen manager, de un buen coach.

Si quieres tener nuevos hábitos en tu organización, empresa o en ti mismo,  si quieres avanzar en tus proyectos, tener un buen equipo, cambiar tu empresa, desde lo verdaderamente importante, de poner en marcha ya tu proyecto startup, quizá pueda interesarte que hablemos.

Mi pasión es desarrollar el talento y el management de los equipos y sus managers. Desarrollo las habilidades de dirección de equipos.
a.Permito a quien dirige personas, y a sus equipos, que logren sus objetivos y que sean unos managers libres y auténticos.
b.Permito mejorar las habilidades de dirección y liderazgo de los directivos, mandos y ceo’s.
– a través de mentoring y coaching ejecutivo personal y de equipos.
-a través de talleres a medida para crear visiones, estrategias y desarrollar habilidades de los equipos.
-a través del entrenamiento en el puesto – on the job- con el modelo más potente de desarrollo de talento.
Si quieres empezar a mover tu organización, puedes contactar conmigo
644.024.205
o aquí contacto 
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *