Cada 7 años, tenemos que enfrentarnos con un dragón, con una mutación celular, con una renovación personal. Desde el nacimiento de un manager, entiéndase nacimiento como el instante en el que empieza a dirigir equipos, pasamos por 7 etapas que conforman el proceso de liderazgo. Si se madura personal y profesionalmente, se convierte en un proceso de transformación y trascendencia que dejará una huella grande a su alrededor.

La categorización es intuitiva, y sirve como en otras muchas ocasiones para entender la topografía del manager para así invertir la energía en el espacio que lo requiera.

¿En qué etapa estás tú y tu equipo?

Primera etapa (hasta el primer año de manager)

Actitud: PRESENCIA. El manager tiene que mantener su presencia en esta etapa de arranque, tanto cualitativa como cuantitativamente. Es fundamental tanto la figura de sus colegas como de su responsable jerárquico.

Miedo: LA DISTANCIA. En esta etapa es normal que los nuevos líderes  teman la ausencia o distancia de sus jefes. Si uno no trabaja bien este miedo, puede quedar atrapado en el temor al abandono de su equipo, de sus colegas y no prosperar como líder.

Segunda etapa (a partir del primer año llevando equipos)

Actitud: AUTONOMÍA. Hay que ayudarlos a que ellos enfrenten sus situaciones por ellos mismos, que tomen sus decisiones. Estar cerca y acompañarlos. “La norma se apoya en un valor”. Hay que dar explicaciones de lo que decimos. Fundamental que aprendan a pedir y agradecer pues otorga sentido de manager. 

Miedo: CERCANÍA. Miedo al otro compañero manager, a que no me quiera, a que no le agrade. A no estar a la altura como jefe.

Tercera etapa (del segundo al tercer año de liderazgo, con o sin promoción vertical)

Actitud: SEGURIDAD. Los líderes tienen que poder decirle a su manager “Puedes contar conmigo”. No tienen que involucrarse en ya todas las decisiones del día día, mas bien tienen que lograr ser como faros, ser los referentes. Los managers a estas alturas ya se nutren de su consistencia y coherencia. Hay que dejar que hagan su proceso.

Miedo: CAMBIO. En esta etapa comienza el proceso de evolución más nítida. Es cuando se constituyen como líderes, y necesitan tomar distancia de sus jefes.

Cuarta etapa (a partir del cuarto año)

Actitud: CREATIVIDAD. Hay que hacer de forma extraordinaria las cosas ordinarias de la vida empresarial. “Mostrar ser creativo”. Es un valor que los managers tienen que adquirir por el contagio de la actitud de sus responsables. La creatividad en el management es esencial para crear un equipo de confianza y poderoso.

Miedo: CONTINUIDAD. Rutina. Aburrimiento. Poco cambio, poca formación y reciclaje.

Quinta etapa (de 5 a 7 años como manager)

Actitud: NO HAY QUE TENER, HAY QUE SER. Es el momento de dedicar tiempo y energía a mi ser interior. “Crecimiento y afirmación interior como manager”, al self management, a los propios miedos, recursos, valores, el legado que uno quiere dejar.

Miedo: A PERDER. Perder lo que me gusta hacer como jefe, perder al equipo tan bueno que contraté, perder libertad y autonomía y la capacidad de decisión. Aquí se desarrolla la conciencia comunitaria. No “soy yo”, sino “somos un equipo, una empresa”. Aquí el manager empieza a ver que su equipo es el de sus colegas y no sólo su equipo directo. En esta etapa hay que lograr adoptar el consenso, la negociación, la resolución de conflictos, como una actitud de vida.

Sexta etapa (hasta los 10 años como líder)

CONTINUIDAD. Si trabajé mis miedos, a esta edad no temo a la rutina. Lo que deseo es aterrizar todo lo que he aprendido. La persona vive de recreo, siente muchas ganas de transmitir y dar. No se aburre, siempre encuentra la forma creativa de darse y comunicar. Busca estar en contacto con colaboradores nuevos, con nuevos managers. Si no trabajó sus miedos, en vez de “ser”, va a buscar “tener”.

Séptima etapa (a partir del décimo año)

Miedo: CAMBIO. Si la persona no creció, va a adoptar una actitud crítica negativa ante el liderazgo de equipos. Si creció interiormente, va a ser una persona positiva, que colabora y participa para que sus equipos mejoren. Se vuelve al management artesanal en el que se cuidan los detalles. Se busca el compartir , hacer “fogatas”, escribir y enseñar. El nivel de conciencia es el social y el de los valores corporativos. Aquí no hay titubeos: si creció como persona, quiere ser útil, escuchar, participar y tomar contacto con la realidad y estará sólo en empresas DE VERDAD.

Este post se basa en lecturas de Roberto Perez y discusiones con Directores de delegación.

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