Distintos managers, cuando se enfrentan a un mismo reto, pueden reaccionar desde la rigidez o desde la flexibilidad. La rigidez es hacer las cosas como siempre, da igual con quién, dónde y ante qué problemas. Un líder flexible es adaptativo y por tanto tiene más amplitud de respuestas. La flexibilidad en la dirección de equipos aumenta cuando el manager:

  • Dispone de un código de valores claro y sólido.
  • Vive la experiencia de sus emociones con la suficiente distancia para que no le “arrastren”.
  • Sabe observar los patrones y los pone en su contexto. Sabe mirar más allá de las dunas.
  • No se rinde ante el error, pero lo reconoce y lo subsana. Se disculpa.
  • Soporta períodos de confusión, incertidumbre y re-definición personal (incluso a veces prolongados) sin dejar de tomar buenas decisiones.
  • Convierten sus ideas de cambio, en acciones de cambio. En patrones, no en hechos aislados.

Afortunadamente la flexibilidad se puede desarrollar. Es un trabajo laborioso pero inmensamente gratificante.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *