Tuve la oportunidad de asistir al congreso de AEDIPE en Pamplona, en su 50 congreso bajo el lema “El futuro del trabajo”. Donde se ofrecían ponencias y talleres de trabajo con otros directores de RRHH.

En este congreso se formularon preguntas de profundo calado que no me han dejado indiferente y que espero me ayuden a mejor para mis clientes y a las empresas que confían en mí. Tras muchas reflexiones me propuse poder también inspirar a los directivos y futuros directivos de Relaciones Humanas.

Por este motivo decidí escribir este artículo, un resumen de la síntesis del congreso y también mi visión respecto el futuro del trabajo.

Una de las grandes ponencias fue la de Raymond Torres, que hablo de los principales desafíos del trabajo en el mundo de la OIT (Organización Internacional del Trabajo). En todos los países desarrollados hay una cosa en común: el aumento de las enfermedades profesionales, una contradicción, ya que aspiramos a desarrollarnos en la profesión y esta nos genera dolor.

No es que sean dolores que cambian según el país, sino que podemos encontrar unos factores que afectan al empleo de todo el planeta:

· Crecimiento o no del PIB.

· Déficit de empleo (su relación con la capacidad productiva).

· La ola tecnológica. Incluso las personas con preparación se ven afectados en la demanda de trabajo por procesos digitales.

Pero otro desafío aún más complejo, es el cambio en la relación laboral. Centralizado en la producción y en la distribución de la renta dado que el asalariado pierde empleo (o al menos a tiempo completo) y cada vez más se acentúan la externalización. Provocando una fragmentación motivada por:

· Nuevas formas de producción

· Cadenas de valor, donde la producción intensa es en países emergentes y las ideas se da en economías desarrolladas.

Además, las empresas pequeñas y medianas no tienen acceso a las economías escala ni a estas cadenas de valor. Pero por ahora la economía de red, digital permite a cualquier modelo de negocio expandirse. Hecho que da lugar a la aparición de nuevos modelos de financiación de empresas alternativas al sistema bancario tradicional y a nuevos reglamentos y contratos empresariales.

Otras alternativas ahondan sobre la protección del asalariado, tipos de contratos, o desligarse del estatus del empleo para crear protecciones para los autónomos. En Francia, existe una cuenta personal de actividad, donde son unas cuotas individuales que cargan sobre sus derechos de prestación.  

Por otro lado, desde el 2013 se han destruido puestos menos pagados, pero paradójicamente a la vez se están creando los nuevos puestos mejores pagados. Estos se caracterizan por requerir una alta especialización y educación del puesto de trabajo.

Paradojas, que me han hecho reflexionar sobre el futuro laboral y me han hecho llegar a la conclusión que no hay un sistema estable. Que nos permita crear más sitios de trabajo para cubrir la creciente demanda de puestos de trabajo, es por esto que el mundo necesita un cambio.  

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